domingo, junio 25, 2006

Capítulo I

Entré en la habitación bajo el silbido de los árboles meciéndose en el viento, la ventana tenía sus hojas abiertas y silenciosas, la mesa parecía una ajetreada mañana de oficina, quince rotuladores de distintos colores reunidos, dos parejas más alejados, folios llenos de notas, bolsos apilados por alguien con demasiado estrés como para ordenarlos, un cuadro de marco blanco con la acuarela del atardecer en la playa y enredado en el flexo un rosario de cuentas verdes transparentes junto con tres monedas rei anudadas en una cinta roja. Busqué en los bolsos algún indicio, algo que pudiera indicarme como encontrarla, levantando un portafolios descubrí su móvil olvidado no se si por casualidad o premeditado, bajo el libro subrayado varias veces, en una hoja llena de borrones se desdibujaba escrito, ¿quién eres?.

1 comentario:

FresKo dijo...

¡Qué bonito! Me ha encantado cómo suena... ¡Es incluso melodioso! :D

¡Besos!