
Conoces ese momento en el que te das cuenta de que no perteneces a este mundo.
la vida no corre como debería,
la tierra no gira en el sentido correcto,
la noche se vuelve loca rápidamente sin que lo aprecies.
Es la situación tan absurda,
que puede que esté en el lugar equivocado y por eso lo sea,
es mi alrededor tan confuso,
que parece una ilusión sin medida sin reclamo,
está mi vida tan perdida,
que no puedo evitar mirar atrás para ver si me encuentro.
No sé qué fue lo que perdí en el camino,
no sé cómo dejé que escapara sin más,
no se ni siquiera si en algún momento lo tuve,
no sé quién soy,
no sé porqué estoy.
Temo no poder confiar en el futuro que espero,
pensando que quizá mi presente no es el que fue esperado,
sabiendo que algo falta sin saber encontrarlo,
no sé cómo puedo dar el siguiente paso si parece que me falta el apoyo previo.
Ha pasado tanto tiempo,
y sigo sin encontrarme,
no consigo estar segura,
no consigo avanzar.
Mi propia alma me abate,
me debilita,
el mundo está loco y no logro admitirlo,
no consigo ver la simplicidad de las cosas,
complico la existencia de mi propia existencia.
Y el mundo sigue corriendo mientras yo me detengo,
es tan ilógico,
mi mente se evade y descansa,
sin poder atisbar el momento final.