viernes, febrero 08, 2008

Compañero

Tú no eres una hoja volátil
que pueda ser arrancada por un viento enfurecido,
no eres una hoja entre las hojas,
no te pierdes en épocas de invierno,
ni abandonas tu letargo si llega buen tiempo.

Tú, eres rama integrada en el árbol,
por tí corre la misma sabía que le es aliento,
sientes frío cuando se estremece,
absorbes el sol para hacerle brillar,
mi querido centenário compañero.