Érase una vez una cama enzarzada en hierro negro, suave al tacto del que la acaricia en los giros que dibujan las barras negras, otorgándola un pequeño espacio inundado de energía, protegiendo el pequeño lecho. Blancas sábanas repletas de flores silvestres estampadas, secretos rodeando la pureza en el único lugar donde puede descansar. Lugar de ensueño donde el mundo se convierte en espacio vacío, por un momento se evapora la realidad, se transforma en humo y se disipa. Un cuento de hadas comienza a representarse en el mejor de los escenarios, no hay críticos, no hay risas, no hay miradas, la fantasía es lib
re y en ese instante vive, renace con un corazón impaciente. Comienza la obra trepidantemente, por si el momento conoce pronto su fin. No hay obviedades que explicar porque el alma entiende cada suspiro que entonan los personajes. Se desliza la historia pavorosa, provoca emociones opuestas que se entrelazan, el paisaje es un óleo difuminado con escasas claves detalladas, enmarcado en un universo de espejos, donde los actores elegidos de otro mundo proyectan su mirada a través de máscaras. La inconsciencia se apodera del momento y la obra llega a su fin, sin cumplir calendario alguno, sin saber si algún día volverá a ser exhibida.
Me pregunto de donde nació la fantasía, cual es el alimento que la mantiene con vida, y porqué muere pronto, tan pronto, en el corazón humano.
re y en ese instante vive, renace con un corazón impaciente. Comienza la obra trepidantemente, por si el momento conoce pronto su fin. No hay obviedades que explicar porque el alma entiende cada suspiro que entonan los personajes. Se desliza la historia pavorosa, provoca emociones opuestas que se entrelazan, el paisaje es un óleo difuminado con escasas claves detalladas, enmarcado en un universo de espejos, donde los actores elegidos de otro mundo proyectan su mirada a través de máscaras. La inconsciencia se apodera del momento y la obra llega a su fin, sin cumplir calendario alguno, sin saber si algún día volverá a ser exhibida.Me pregunto de donde nació la fantasía, cual es el alimento que la mantiene con vida, y porqué muere pronto, tan pronto, en el corazón humano.
5 comentarios:
Ojalá pudiera estar siempre en un teatro, permanentemente en una idílica obra, pero mientras estoy allí no soy consciente y cuando salgo no logro recordarlo, ¿por qué puede resultar tan dificil ver una fantasía con los ojos abiertos?
Dulces sueños también cuando despiertes.
En el desierto de lo real la fantasía muere, sus raíces son demasiado débiles para arraigar en un suelo en la mayoría de los casos yermo y desolado.
Quizás deberíamos hacer como Nemo y aventurarnos en el reino de Morfeo, en un lugar donde todos nuestros sueños son posibles, donde la felicidad no es disipada por las dudas de la razón.
Namasté.
Fantasía, refugio de las mentes torturadas. Refugio de quienes hemos sufrido el engaño, la mentira, la traición de la persona cercana, a la que mas querías. Fantasía que te permite ir a mundos donde no existe la maldad, donde no existe la traición. Fantasía que dura poco, que se evapora y vuelve la dificil realidad, de la que es casi imposible huir. Nos conocemos Ulalum, nos conocimos escuchando a una persona venida de las remotas tierras del sur de Africa. Espero que nos volvamos ver.
J.Angel
Ciertamente nos conocimos, en un mundo de sombras que caminan demasiado deprisa, sombras que pasan frente a mis ojos anodinas, intento buscar una luz refugiada en su muchedumbre, pero me agota y me derrota, un mundo que absorbe gota a gota la esperanza.
Ciertamente un atisbo de humanidad divisé, una débil luz que luchaba por levantarse sobre las sombras, un alivio en el camino por sentir que aún hay esperanza, tropecé con un alma con un sentir especial, fascinante en si misma, simplemente deteniéndome un momento a observar. Seguro que nos volveremos a ver, veré tu luz dentelleando en un cielo sin estrellas.
Ulalum
¿Donde te escondes Ulalum?. Seguramente en tu mundo de fantasía, ese mundo maravilloso del que nos permites participar. Estamos deseosos de poder participar otra vez, de entrar en otras realidades que nos hagan huir, aunque sea unos instantes del amargor en que vivimos, de la realidad que nos azota y nos somete. No tardes Ulalum, no tardes, déjanos participar una vez mas. J. Angel.
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