Por qué, porqué siempre tenemos que ser de un único tipo, o somos de los que nos arrepentimos o somos de los que no nos atrevemos. A menudo me pregunto los motivos por los que la gente no se atreve a escuchar sus impulsos, a buscar metas efímeras o a cambiar simplemente por el hecho de cambiar. Y otras veces me pregunto por qué otras personas escuchan, buscan y cambian y luego sienten arrepentimiento. Al final, ¿qué es lo que más pesa?, dura más la emoción o el sentimiento de desconsuelo.
Una alegría recorre mi cuerpo, es necesario arrepentirse, porque de entre todas las veces que te atrevas te arrepentirás numerosas veces, y muchos de esos momentos te acecharán el resto de tu vida. Pero aquellos impulsos que consigan evitar el naufragio, aquellos de los que nunca te arrepientas, estarán contigo siempre y habrás ganado un bien muy valioso, ya que será uno de los pocos que sobrevivieron a la tempestad, porque merecían la pena. A menudo es necesario acarrear pesares si eso conlleva la posibilidad de encontrar verdaderos tesoros, escasos y emocionantes tesoros.
Una alegría recorre mi cuerpo, es necesario arrepentirse, porque de entre todas las veces que te atrevas te arrepentirás numerosas veces, y muchos de esos momentos te acecharán el resto de tu vida. Pero aquellos impulsos que consigan evitar el naufragio, aquellos de los que nunca te arrepientas, estarán contigo siempre y habrás ganado un bien muy valioso, ya que será uno de los pocos que sobrevivieron a la tempestad, porque merecían la pena. A menudo es necesario acarrear pesares si eso conlleva la posibilidad de encontrar verdaderos tesoros, escasos y emocionantes tesoros.
1 comentario:
Puede ser debido a que los seres humanos no pueden mantener dos pensamientos que están en conflicto o se sienten incómodos cuando sus creencias no se ajustan a sus acciones.
Cuando se realiza una elección que no se ajusta a su sistema de creencias, se genera una sensación de malestar o arrepentimiento. Una vez que esto sucede las personas se sienten obligadas a solucionar esta discrepancia entre las creencias y las elecciones contradictorias, sintiendo la necesidad de justificar incluso lo innecesario o injustificable. Ahora bien, cuando la recompensa obtenida por la elección es considerada adecuada por el cerebro, entonces la posible sensación de malestar no aparece.
Como dice Punset, el cerebro es un apaño evolutivo y dista mucho de ser una maquinaria ideal diseñada para cumplir perfectamente sus funciones. :)
Publicar un comentario